Osvaldo Pugliese nació en Buenos Aires, en el barrio porteño de Villa Crespo, el 02 de diciembre de 1905. De padre y hermano músicos, el primer instrumento que le regalaron fue un violín, pero rápidamente se enamoró del instrumento que lo acompañó toda su carrera: el piano.
Debutó ante el público a la edad de 15 años tocando en formato trío junto al bandoneonista Domingo Faillac y el violinista Alfredo Ferrito.
Luego integró varios orquesta famosas de la época, como por ejemplo la de Roberto Firpo, entre otros músicos.
El verdadero despegue de Osvaldo Pugliese se produce cuando presenta ante el público su propia orquesta, que lo acompañó durante 55 años y que hace su debut en el café El Nacional el 11 de agosto de 1939 dónde estuvo en la dirección de la orquesta desde el piano.
Osvaldo Pugliese compuso más de 150 temas, algunos muy famosos como Recuerdo, La Beba, Negracha, Malandraca y su himno La yumba. Además grabó más de 600 temas de otros autores.
Por su orquesta pasaron cantores de la talla de Roberto Beltrán, Roberto Chanel, Alberto Morán, Jorge Vidal, Jorge Maciel, Miguel Montero, Alfredo Belusi, Adrián Guida y Abel Córdoba, este último cantó durante 30 años en la orquesta de Pugliese.

Comunista desde su juventud, fue perseguido por el primer peronismo y por los gobiernos de facto que siguieron al golpe de Estado de 1955. director de una orquesta-cooperativa, Pugliese mereció a temprana edad el reconocimiento de colegas y el fervor del público por sus gestos solidarios y humildes. “Don Osvaldo parece uno más entre nosotros –declaró el bandoneonista Alfredo Prevignano-. Pero no nos engañemos: es su forma de ser lo que caracteriza el estilo”.
Pugliese, que había estudiado piano en Villa Crespo con Antonio D’Agostino, fue uno de los fundadores del Sindicato de Músicos (llamado en ese entones Sociedad de Músicos y Artistas Afines), en 1936. Ese mismo año, se afilió al Partido Comunista. Música y militancia política quedarían unidas para siempre en su vida.
Cuando las fuerzas de seguridad de uno u otro régimen lo detenían (“se la tenían jurada”, según los músicos que tocaron con él), su orquesta típica se presentaba con un clavel rojo sobre el piano. Recién en su tercer mandato presidencial, Juan Domingo Perón le pidió disculpas en persona cuando lo recibió, junto con otros artistas, en la residencia de Olivos. “Gracias, maestro, por saber perdonar”, le dijo Perón. “Si perdoné o no perdoné, es cosa mía. Pero fue un gesto distinto”, diría al tiempo Pugliese.
El 26 de Diciembre de 1985, para festejar su cumpleaños número 80, su orquesta tocaría en el Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires.
Fue declarado Ciudadano Ilustre en 1996, en 1990, recibió el título de Académico Honorario de la Academia Nacional del Tango, entre otros logros del artista.
Desde 2011 tiene una estación de subte en Buenos Aires que lleva su nombre.
Su trayectoria lo llevó a tocar en toda América Latina y llevó el tango a países como Australia, Japón, Estados Unidos, Rusia, China, Finlandia y Turquía.
Para algunos, la leyenda de “San Pugliese” empezó gestarse en un recital de Charly García, a comienzos de la década de 1990. Estaban en la prueba de sonido y no había manera de que funcionara , ya pensaban suspender el show hasta que pusieron un disco de Pugliese y milagrosamente el problema desaparecio. De ahí creció el mito de que Pugliese trae buena suerte”.

Falleció a los 89 años en la ciudad de Buenos Aires, el 25 de julio de 1995, a causa de una obstrucción intestinal que se complicó más tarde por una afección cardíaca y problemas respiratorios.
Sus restos fueron velados en el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires. Desde Latidos de tango va nuestro recuerdo para el.
PUGLIESE
PUGLIESE
PUGLIESE
Texto cortesía de Carlos Brito Frissolo




